lunes, 4 de junio de 2012

Quien

No, ¿Donde se fueron? No pasa nadie. ¿Como llegué acá? Bueno, ya fue, me vuelvo. Mierda ¿En que? No, es la última vez. Quien me manda a fumar eso. Mejor camino por la vereda, pero es raro.. que no pase ni un auto...Uh, la ciudad que nunca duerme, le agarró todo el sueño junto. ¿Que me tomo?. Para que mezclé, que boludo soy. Hay que decir que no cada tanto. El sesenta debe pasar, si va por todos lados. Esta aclarando. Capaz ya abrió el subte. ¿Será aquel cartel? Voy a cruzar por la esquina, encima que no andan los semáforos. Hay que tenerle respeto a esta ciudad, tan inmensa. Enorme, ¿porque digo inmensa, si nunca uso esa palabra? ¿Donde carajo está la gente? Suerte que está esta gente que duerme en la calle, me tranquiliza un poco. Parece como si los hubieran abducidos a todos. Bueno, el último puchito...Uh, la puta, no tengo fuego. Pero si yo traje un encendedor. ¿A quien se lo dí? A ver, el bolsillo de atrás, bueno, monedas al menos. Me van a servir. ¿Cuanto era el subte? ¿Será con monedas? A ver... un peso, uno veinticinco...¿Quien me escribio la mano? DANIELA, Cientocincuentaytres, ochentayocho,veintiseis, cuarentaycuatro. Uh ¿Cuando fue esto?. Que idiota. Quien me manda a fumar esa mierda. ¿Le habré dado el encendedor a ella? Le mando un mensaje. No, mejor no. Me quedo sin crédito y después no se como llegar a lo de Martín y lo tengo que llamar. Ahí hay una escalera, debe ser la entrada. ¿Que estación será? E. ¿Linea E? ¿y esta por donde va? Pará, quiero fumar. Ya fue, lo despierto al vago ese para pedirle fuego. Ya es de día, si no soy yo, en un toque el sol le estará quemando la jeta. No creo que lo tome mal. -Señor, señor -Se movió- disculpe ¿Tiene fuego? -No flaquito, no fumo. -Uh, bueno, perdón. ¿Lo levanté? -No hay problema pibe, ya me despertaba. Gracias vos che, con tanto silencio ultimamente, es relajante escuchar una voz. -Hasta luego Uh ¿Que quiso decir?, se ve que es en serio esto de que no haya nadie. Pero si la fiesta estaba a pleno. ¿Que digo pleno? Falta que diga a full, y me dan titulo de porteño. Llena, llena, eso. Es raro. ¿Jugará la selección a esta hora? Bah., debe ser mi imaginación. Me la estoy flasheando con cualquiera. A ver si hay algún quiosco que tenga fuego...parece todo cerrado. Espero un rato, seguro no abrió el subte todavía. Linea E, donde me deja este. A ver el cartel... 1/2 HORA $ 5, 1 HORA $ 10 FRACCION CADA 15 MIN. Ah, mierda, ¡un estacionamiento!, y yo esperando, que idiota! Ja. ¿Quien me manda a fumar esa porqueria?. Pensá, pensá. Ya está, camino hasta la avenida y algo encuentro. Aunque sea un tacho. Daniela ¿quien carajo será? ¿Que le habré dicho? Que papelón. Habrá pensado que soy un tarado. No, pará, me dió el número. Analicemos. Algo interesante debo haber dicho. ¿Estaba buena? Capaz me tiró cualquier número para zafar.Hace memoria. ¿Me alcanzará con estas monedas? Ah, ahora me acordé, cierto que hay boleterias. No es como el cole. uf, que sueño me dió. No se si voy a poder dormir mucho con este sol. Yo me conozco. Voy a querer aprovechar el día para pasear. Uh, encima tengo que comprar alguna huevada, no voy a volver sin algún regalito. Aquella sí. LINEA D. Esa creo que me deja cerca. Ya debe haber abierto. Nadie por la calle, ya hace rato que camino. Ni un portero baldeando. Bue, hay mucha humedad. O es que están pero no los veo. Que mambo mas loco. ¿quien me manda, a mi, a fumar esa basura? Ya fue, ahora me desparramo todo el trayecto y torro un poco. Joya, esta abierto. ¿En que vendrán a trabajar los empleados del subte? En cole seguro, que loco, ja. -Un viaje, don. -dos pesos cincuenta. -Gracias. ¿Era Catedral o Congreso de Tucumán? Memoria del orto. ¿En que sentido? Mejor lo llamo a Martín. Que lindas que son las estaciones de subte. Con el boletero, ya vi dos personas, me estoy rescatando. Ah, y esa que espera ahi sentada, tres. La que viene caminando para acá, cuatro. Ah, no, es la misma que se paró. Que linda es. La ciudad tambien, que se yo, un poco grande...y el subte, todo este mundo abajo de la superficie. A ver si se ve la lucecita del tren...¿Se le dirá tren también? Hmm, no, creo que es formación. Después lo gugleo. Uh, esta mina viene para acá. Capaz quiere fuego. Pero no, acá no se puede fumar, aunque no hay nadie. ¿Nos diran algo? -¿Que haces Javi? ¿Para donde vas? -ehh, esteee, vuelvo a lo de mi amigo...-¿De donde me conoce? -¿Que pasa ey? ¿Todavia volado? -No, no se, que se yo, yo a vos...¿ya nos vimos antes? -Ah, noo, sos un personaje. Hablamos como una hora en la fiesta.Bah, hablaste vos, yo me cague de risa. -¿Si? -Tarado, soy Dani! -Ahhh,Daniiiiii -¿Será la de la mano? ¡¿Quien me manda a fumar esta hierba?!

viernes, 11 de mayo de 2012

Geometrias

‎- No, no te amo de cualquier manera, no podes hacer todo lo que queres como si yo no existiera en tu vida - No seas dramatico, ¿como te entra en la cabeza que no te encontraste conmigo como si fuera un objeto, como si recién saliera de fabrica?. Lamento decirte que la que hoy ves, tiene una vida de lastre. No seas tan cuadrado. - Si, pero todo tiene un limite, siempre hay algo mejor para hacer que estar juntos, no. Que una vuelta con las chicas, que con los compañeros de teatro, que tu prima que hace tiempo no la ves, que el baby shower de no se quien carajo. ¿Desde cuando se festejan esas cosas de yankilandia? - Marcos, ¿otra vez con los mismos reclamos? Ya lo discutimos miles de veces. Ya me tenes harta. Este tipo de actitudes ya sabes como terminan, es un círculo vicioso. - Pero como queres que no venga con esas cosas, nunca me presentas a nadie, no me invitas a ni un puto cafe con tu gente, tu familia no debe saber ni mi nombre, como queres que me sienta si me ocultas todo el tiempo ¿Acaso te avergüenzo? ¿No estoy a la altura de tu gente? En cambio yo te invite a asados, te presente a los de fútbol, al José, al Cabeza, al chino, al Labio, al Pablo. - Ah, no te zarpes pibe, no empieces a criticar mi familia que se pudre todo. No tenes ni para arrancar en las comparaciones. Mejor ni me acuerdo, que la ultima vez con el pedo morboso que tenias me sugeriste lo del triangulo con el Aceituna. Perverso de mierda. - Ah, no, sos capaz de juzgarme por un solo desliz, como si vos no te habrás mandado alguna también. No, porque ella es la abanderada del recato. Dejate de joder!! - No, corazón, ni eso ni parecido, pero nunca te falte el respeto con una cosa así. Si al menos tuvieras la inteligencia el tacto del marques de Sade, pero no sos ni el Marcos de la Soda, pura espuma!. -........ - Deci algo hijo de mil putas, que me pongo locaaaa. - Te quiero de todas formas

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Angurios




Bueno, si, ya pasó, que te vaya bien.
No, no, ¿como pudiste?. Así, decírmelo sin ningún filtro, me dejaste tirado!.
Si, si, ya estoy bien, ya logre poner mi cabeza en otras cosas. Si, estoy viendo a alguien. Ya fue, tema superado, no sigas. Te deseo lo mejor.
¿Había necesidad? ¿En que fallé? ¿Como no me di cuenta?? Si estabas mas fría que un tempano. !!Que idiota fui!!.
Bue, bue, tema del pasado, sin rencores. Pasala lindo, si? ¿Te vas con ese?
Si sera desgraciado el muy hijo de puta, sabiendo que tenias novio, te engatuso igual. No tiene códigos.
No me hagas caso, ya hice el duelo, tampoco eras la reina de Java, no te la creas.¿Eh?. Al fin y al cabo, algunos recuerdos lindos me quedan. Pocos, pero bue, te dejo. Que tengas un buen día...

miércoles, 12 de octubre de 2011

Gotea

Tenia una tormenta de ideas, pero de golpe se me nubló la mente. Ese día me la pase lloviendo de tristeza

viernes, 23 de septiembre de 2011

Amor de azar

Se encontró con ella, o mejor, con la espalda de ella, en un recital. Le pareció perfecta, sincrónica, estética, sinuosa, armónica.
O porque era al aire libre, o por cierta impunidad de un fenómeno masivo, el no apagó su celular. Y sonó. Y contestó. Y del otro lado sonaron reclamos. Se enfureció, subió el tono.
Ella giro hacia él con relativo fastidio y le hizo señas de que bajara la voz.
La furia viene acompañada de ceguera, él siguió su diatriba.
Ella volvió a mirarlo, con un tedio exaltado:

-Pibe, ubicate, si no te gusta la música, anda a hacer bardo a otro lado.

Los ojos de él, inyectados de bronca, se quedaron fijos en su boca, luego en su rostro. Sintió que su propia cara enrojecía, cargado mitad de vergüenza hacia la chica de la espalda armónica, y mitad de odio hacia la chica de la voz chillona. Cortó, apagó y guardo su celular en el bolsillo de la campera.
Ella oyó la musica de despedida de la compañía celular en el instante en que el cantante daba el último acorde. Aplaudió, lo miró. Él aplaudió también. Ella sonrió. En la breve pausa entre canciones, le dijo:

-Si no cortabas, te iba a amordazar.

Él replico:

-Si, nunca el amor, el azar, me habían encontrado juntos. Me llamo Gastón

viernes, 26 de agosto de 2011

Es cupida

Para sorpresa de todos, en una mañana mediocre en el Palacio de Correos, salieron como estampida por el corredor principal en dirección hacia el norte. Jamas se había visto una deserción de tal clase. Ante lo novedoso de lo que acontecía, nadie de los presentes se vio capacitado para tomar cartas en el asunto.
Las estampillas siguieron su fuga, giraron en un pasillo mas iluminado. Si esta sería su única posibilidad de escapada, no harían otra cosa que defenderla a capa y espada (sobretodo por la cantidad de próceres que representaban). Delante del pelotón iba la de cinco pesos, armada de mayor valor nominal y liderazgo natural.
La merma masiva de misivas de amor las había aletargado en cajones oficiales. En todo ese tiempo armaron suposiciones sobre su abandono. Quizás se debía a que afuera ya no existía el amor filial, ni la filatelia de amor, o que la palabra escrita ya era ajena a los sentimientos, o que tal vez desaparecieron los afectos, o las palabras que los nombraban. Esas dudas, esos temores, les dieron el coraje para encontrarse ahora en plena huida.
Al fondo del pasillo anexo, la estampilla mas adelantada reconoció un cartel de salida y todas la siguieron con una confianza ciega. Tan ciega todas, y tan corta de vista la primera, se equivocaron. El cartel anunciaba: "saliva".
Su heroísmo se estampó en una pared. Quedaron pegadas a un destino trágico donde reina la escupida, y es cupido tan solo un siervo.

viernes, 19 de agosto de 2011

Obtuso

Tenia una obsesión con los obsequios que en ciertos casos llevaba a limites obscenos. Ninguna vidriera aparecía como obstáculo a su observación. Revisaba el calendario de cumpleaños de gente que apenas conocía y se obstinaba en obsequiarle algún objeto que encontrara en sus paseos. Era de tal ridiculez su obsecuencia que busco la cartilla de su obra social, busco una especialista en obstetricia, fue hasta la clínica y le regalo un overol.
Sin embargo, el guardia de seguridad lo había observado al ingreso y dio aviso inmediato al servicio de salud mental. Dos enfermeros y un psiquiatra lo inmovilizaron con un mínimo esfuerzo físico y una máxima dosis tranquilizante. Aprovecharon el ensueño de él para observarlo, auscultarlo y diagnosticarlo. El jefe del servicio y los residentes concluyeron en forma unánime que se trataba de una esquizofrenia. Los últimos no tanto en base a sus observaciones sino mas bien por la obsecuencia que le debían a su mentor. Sin dejar de lado las intenciones de poder ser parte del plantel profesional del lugar.
Apenas el paciente recuperó sus facultades mentales embotadas, lo citaron al consultorio del Dr. Villegas, especialista en desordenes mentales. Le dijo, sin muchos rodeos, que lo que él padecía era una esquizofrenia, que al principio habían sospechado que se trataba de una neurosis obsesiva, por algunos síntomas, que tras largo debate decidieron en forma conjunta que correspondía más al ultimo diagnostico, pero que para su tranquilidad, aparentaba no ser de mayor importancia significativa, por lo que podía regresar a su casa. Que su vida no corría peligro.
El camino a su casa ya no fue el mismo, esquivo todas las vidrieras. Abolió las esquinas de su recorrido y empezó a cruzar las calles a mitad de cuadra. Ya a dos manzanas de su casa, pensativo como estaba, no sabemos si con intención, o es que quiso freniar pero no lo hizo a tiempo, que fue arrollado por un coche, bastante moderno, y de vidrios obscuros.

jueves, 11 de agosto de 2011

Amores gastrónicos

Declaraciones amorosas potenciales en romances comestibles:

-Mi guacamole, desde que te fuiste estoy hecho puré. Me haces mucha palta.

-Mi aceitunita, la paso tan bien con vos. Creo que nunca te voy a olivar.

lunes, 1 de agosto de 2011

no me tires lun fardo

-No seas cachibache, deja de berrinches que quiero torrar, me decías con tu gastado malhumor de ensueño. Ni te percataste que estaba hecho una piltrafa. Me tenias como un papanatas que pide a tientas acurrucarse en tu brazos por miedo a las cucarachas que se pasean de cuclillas y a sus anchas.
No era un miedo pastiche, ni un mamarracho de tristeza lo que de mis ojos se precipitaba, y en mi jeta se anunciaba. Tan pronto te rajabas a tus pagos, mi alma se rajaba con el cobro, denunciaba el vacio. No existe curandera ni bruja que me saque tu gualicho, ni me cure el mar de ojos. Me queda la modorra

jueves, 14 de julio de 2011

Calzado de esta vida a medias



-Me calzan tantos años oliendo el mismo pegamento.
-Es porque suelas zaparte todo el día encerado ahí, y no pones un pie en la calle ni por putas. - Insistía su mujer.

Sin embargo él taco vencido que no pudo elegir. Que su destino estaba escrito de antepie. Por eso el fastidio de sentir que eso que lo definía, lo agobiaba por no haber arriesgado otra vida. Le pisaba los talones.
Bota cada consejo que se le ofrece, pero todos saben que su pensamiento rumia cada noche en que sus ojos se mantienen fijos en el techo. No hay plantillas para dormir que le hayan hecho algún efecto, ya curtido por aspirar adhesivos durante lustros.
En esa especie de limbo mental nocturno comprendió la ridiculez de reparar, siempre, para que otros puedan tener los pies en la tierra, mientras el se vuela, haciéndolo. Esa idea le cayó como una patada, y le lustro el camino para dar el primer paso.
Así zapatastroso como estaba, lleno de grasa y pegamento, tomó el dinero recaudado, abrió la puerta que da a la calle.
Miró la acera, se arrimó hasta la calzada, buscó un tenue rayo de sol que se colaba por los árboles, y se sentó en el cordón durante unos segundos. Se tomó el tiempo para empezar a respirar otros aromas, se puso de pie y echo a correr con su botín. Huyendo de su destino.

sábado, 2 de julio de 2011

Nostalgiata en Soy mayor




Lo unico que le parece constante es el río. Crece, baja, se pica, pero siempre mantiene el mismo color, la misma correntada, los mismos sedimentos. Quizas por eso tiene la costumbre de regresar cada domingo al borde de las escalinatas, movido por el deseo de encontrar alguna familiaridad ante tanta voragine de cambios de una ciudad que cada vez cree menos propia. Entonces, su mirada se posa un tiempo hacia allá, al horizonte dibujado por las islas y su vegetación, y otro rato hacia acá, donde desborda un parque de niños, familias, parejas y turistas.
Mucho tiempo el puerto le habia negado ese lugar para el ocio contemplativo, porque su destino era hombrear bolsas de cereales durante todo el dia, y luego montar su bicicleta de regreso a su casa. El río era uno mas de los aliados del patrón, que traia sin piedad barcos extranjeros que cargaban, con gula monstruosa, los cereales de estas tierras. Le exigian rapidez, asistencia, eficiencia, fuerza, responsabilidad. Él, al tiempo que agarraba una bolsa, se mordia los labios.
Es por eso que no se entiende su nostalgia, o que fuerza, demasiado esquiva a sus razonamientos, lo devuelven cada domingo a este sitio. Y es por tal cosa que a veces su mirada parece perdida.
Sin embargo, necesita llegar al último escalon, en busqueda de una perspectiva, o de la altura necesaria para su plan.
Cada vez que llega, intenta engañar a sus recuerdos, convenciendolos que los trae al encuentro de sus historias lejanas. Cuando advierte desprevenido a uno, lo invita a salir por las arrugas de su frente, o a veces por la iris de sus ojos. Lo aferra entre sus manos, con la misma firmeza con que sostiene el manubrio de su bicicleta, estira todo su brazo hacia atrás, cierra el puño, lo arrroja con todas sus fuerzas. Todos caen al río, y ninguno, hasta ahora, supo nadar. En ese ahogo premeditado, el se siente mas liviano, como si pudiera flotar.

jueves, 30 de junio de 2011

Está tu agua en mí



-Cerca, cerca, un poco más abajo.
-Pica, pica, ahí es, sí, seguí!!. -Que pena, no me escuchas.
Y pensar que podría decirte donde soy mas sensible, donde me gusta que me rocíes. Vos, sin embargo, tomas tu trabajo como una tarea mecánica. ¿Cuanto antes terminar mejor, no? Seguro te mandaron con el propósito de blanquearme, nunca habras escuchado de tu jefe algo como: -Escuchemé Gomez, peguele una ducha a la escultura de Lola Mora, que debe estar agobiada de calor.
No creo que hayan tenido semejante sensibilidad. Me dejarás muy blanca, eso sin duda, sin mierda de palomas, sin hollin, sin moho. Seré digna de admiración de locales y turistas, algunos repararán en mi por primera vez, por el brillo, el lustre, el marmol italiano o la blancura o que se yo porque carajo.
-Fotos, fotos, sonrisas, que más acá que no salgo, que un poco mas a la izquierda, que en automático asi salimos todos. Si, si, ponganse, ubiquense, digan whisky. Que acá yo, impoluta y firme, me ofrezco como simple recuerdo de viaje.
Me pregunto: ¿esta tu álbum completo? ¿Está tu ausencia retratada? ¿Esta tu abuela en la foto familiar? ¿ ¿Esta tu afición desarrollada? ¿Esta tu asiento reservado? ¿Estatua?

-¿Un chorro fuerte en la espalda sería mucha molestia? Estoy un poquito tensa, necesito unos masajes.

jueves, 16 de junio de 2011

Danza Muda



De acá para allá lo tenian al turco Adum Aznad. Como bota sin valija.
Para no ser funcional a los burrocrátas, utilizó la táctica de hacer todo vaso a vaso, sin apunarse. En cada trayecto trataba, abyecto, de cargar parte de sus cosas. De camino, tomaba una pausa amena y una caña con menta, en algun bar. Lo primero que cargó fue una muda de ropa.
Al llegar a destino podaba la ruda que lo separaba del vecino, anudaba la mopa -para limpiar la inmundicia del inquilino anterior, entre otras casas.
Una mundana cavilación lo moderaba. El vil azar ya le habia cobrado un peaje nada modico a sus medidas indulgentes. Tenia don de gentes, pero no se sentia, aún sin techo, un indigente.
Maduraba su duda mientras él mendigaba modestias en un mundo mediocre. Le dolia la medula durmiendo, haciendo esfuerzos, cargando trastos. Acosado por la urgencia, lo mandaban a modificar medianegras en los registros catrastrales, en las inmunbiliarias, en los describanos púbicos.-
Tenia todos los papeles y aún asi no podia empezar a empapelar, pensaba en el papelón si alguien lo viera durmiendo a la intempestad, acurrucado en papel de diario.
La ansiedad parecia no acabar, la amenaza de un nuevo tramite se cernia en su rostro, en sus narices, en sus pupilas. De sus manos se escabullia la habilitación, de su cuerpo, la habitación.
Al letra fina de los contractos lo enardecia, lo envalentonaba, no tanto para exigir sus derechos, sino para levantar la mano hacia el mozo: -Jefe, otra medida.
-Otra medida, no tomo varias ya, turquito?
-Si, pero ahora quieren que mida el contrafrente, vos podes creer que reverendos hijos de puta estos municipales.
-Estas jodido turco, que te puedo decir, me dejas mudo.
-No te preocupes, macho, que yo les hice frente, me harté.
-Que bueno, chee, ¿y resulto?
-Si, hice frente e interiores y me mude. ¡Al fin!. Que del contrafrente se ocupen ellos, manga de cretinos!!

sábado, 4 de junio de 2011

A ruinas



A ruinas
Él sacó el equipo de mate y empezó a prepararlo. Ella lo miró, siguió el movimiento de sus brazos, para luego inclinar su cabeza hacia arriba. Comenzó a hablar:
-¿Vos podes creer? Parece que el tipo se empeñara en boicotear todo lo que construimos juntos.

Hubo un silencio breve, se mordió los labios, estiro la mano alcanzándole la yerba, con la mirada en el mismo lugar, siguió:
-Se subió al carro de la modernización, con sus ínfulas de arquitecto posmo. Fijate, por decir, le ruego claridad y él diseña vidrios y ventanas. Le digo lo incómoda que me pone su indiferencia y me habla de muebles ergonomicos. Le pido que veamos nuevos horizontes y dibuja balcones. Le reclamo su falta de pasión conyugal y distribuye las escaleras para incendios. Le planteo mis inseguridades y revisa las salidas de emergencia. Le expreso mis nostalgias, esos tiempos donde con solo una mirada sentiamos que tocabamos el cielo con las dedos, y el cretino, obvio, enumera los pisos de su obra majestuosa.

Se detiene para beber el primer sorbo de mate, continúa:
-Ahí la tiene, puto faraón obediente del capitalismo sojero, se regodea como si se tratara de su propio falo. Infla su pecho de elogios hipócritas mientras con sus brazos dirige, muestra, explica. Los gerentes y esa manga de gobernantes estupidizados miran hacia arriba y aplauden. Él sonrie. Su ego, su falo, su edificio es lo que salta a la vista, pero ya te digo, como esposo es un reverendo hijo de puta, creeme.

Vuelve a introducir la bombilla entre sus labios, y agrega:
-Sin ir mas lejos, ¿ves aquel zaguan? Fue complice de nuestros primeros encuentros, pero te aseguro que mañana será el césped donde transiten esos zapatos 100% cuero vacuno. Mirá que hay que ser insensible, eh?. Que no me venga, por faaavor. En suma, ese amor que nos unió, ya te digo, hoy se fue enterrado junto con un par de escombros.
Recién en ese momento ella vuelve a posar sus ojos en los de él, al tiempo que saca un churro de la bolsa de papel:
-Ay, perdón si te quemé la cabeza, pero necesitaba descargarme. -¿Me rascas, cielo?

-¿Te parece? ¿Y si nos ve?

-No te preocupes, esta demasiado ocupado en su rascacielos.

jueves, 2 de junio de 2011

Tú, él, tunel



Si ya no queda nadie, es porque todos huian al borde del tunel, creidos en eso de que solo al final estan las luces. En aquel vacio, vos preferias transitar a paso lento, sin medir peligros. A tus ojos le bastaba esa tenue claridad venida del techo. Te fascinaba la idea de una soledad subterrena, y sentir que en ese mismo momento, en la superficie, la cotidianeidad abrumaba a los paseantes, a los perros, a los vendedores de pororó, a los deportistas, a las palomas.
En ese tiempo hecho de un instante, vislumbrabas un espacio propio, y gritabas con toda tu fuerza porque creias que el eco haria huir tu alma de los pliegues de tu cuerpo, para contestarte desde las paredes.
Un día me llevaste, me invitaste a ser parte de tu ensoñación. Traté de encontrar la alquimia que me uniera a lo que tu mismo lograbas sentir. Cerré los ojos, tu me tiraste del puño de mi saco, que me quedaba un tanto grande: -Grita ahora!!. Tomé aire desde el pecho, desde mis cuerdas vocales salió tu nombre, y en simultáneo, desde la ventanilla de un coche, otras cuerdas vocales acotaron: -Correte pedazo de pelotuuudo!!!. Mi alma se pegó a un parabrisas, para esperarme al final del tunel, que hay mas luz, y paseantes, y perros, y vendedores, y deportistas.

sábado, 21 de mayo de 2011

Estaciones


Llegó temprano, por precavido, le pareció que mirar cada segundo el horizonte que le devolvían los rieles haría evidente su ansiedad. Así que demoro sus ojos en los carteles de la estación, mientras con su mano palpaba por enésima vez el pasaje que descansaba en su bolsillo. Quería salir de la ciudad cuanto antes, aunque seguía pensando que no era una fuga, que no huía. Se detuvo un rato contemplando el que decía "auxiliar", y pensó en el auxilio, en tantas veces que se sintió ahogado en el mar de su indiferencia, sin que nada ni nadie fuera a su rescate. Siguió al rato recorriendo el pasillo hasta ver el que indicaba "salida", sintió en sus entrañas el recuerdo de las veces que se sintió atrapado por aquellos ojos color miel sin encontrar la salida, o sin intentar siquiera buscarla. Porque en ese dolor el prefería habitar, a quedarse inmune y ajeno a ella. Salvo esta vez, que necesito ese papel llamado boleto, con un destino, con un horario definido, para alejarse de una vez. Quizás si pasaran algunos años, o una década, el podría devolverle la mirada sin perderse en ella. Escuchó al tren acercarse, recogio su bolso del piso, y derramo la ultima lagrima, de la que aquella estación fue la única testigo.

martes, 17 de mayo de 2011

Lozana locura

A veces cree que el mundo que lo rodea esta loco, enfermo, insano, trastornado. Resulta que, bajo ese lente por el cual mide lo que le rodea, se cruza, por cosas del azar, con alguien que parece cuerda, saludable, sana, torneada. Se enamora con tal ahínco que acaba amando con locura. Entonces descree de la relación, no sabe diferenciar si como pareja se han fusionado con el mundo alrededor, o si la locura es personal de cada uno, y han perdido el encanto entre si. Cuando pide un consejo, le dicen que no venga con esas locuras.
Otras veces cree que el mundo es normal, cuerdo, sano, torneado y es él el que esta loco, enfermo, trastornado. Resulta que, bajo esa lupa con la cual se mide a si mismo, se cruza, por causas indescifrables, con alguien que parece loca, trastornada. Se enamora con tal prudencia que acaba siendo el amor mas normal del mundo. Cuando pide una sugerencia, le dicen que enamorarse así es cosa de locos.

viernes, 13 de mayo de 2011

Invierno

Abrigo una esperanza con un sweater de ilusiones.

Sufro de extrabismo, cuando te extraño siento un abismo

miércoles, 20 de abril de 2011

A la deriva

Te noté muy convencida cuando nos embarcamos en esta aventura. Verte así me generó un mar de dudas.
Justo una aventura, que es la incertidumbre, la sorpresa, los caminos no pactados. Es darle al destino todos tus naipes y que él los tire, los baraje y ponga las reglas del juego.
Sin embargo, vos repetías hasta el cansancio que todo iría viento en popa, que saldríamos a flote, que remandola llegaríamos a buen puerto. Me fastidiaba tu convencimiento, peor renegaba cuando me daba cuenta que me lo apropiaba, que también me lo creía. Deseaba tirar todo por la borda y cambiar el rumbo. A tus olas de optimismo expansivo, yo respondía hundiéndome en mi pesimismo anquilosado.
Corroída por el tiempo, vimos como nuestra relación naufragaba. Di mis últimos manotazos de ahogado renovando promesas, resurgiendo proyectos, reciclando pasiones, pero tu ya estabas convencida.
Concisa, breve, me dijiste:
-Desde hace rato soy la única que lleva el timón en este pareja, viendo lo cómodo que estas siendo un lastre. Necesito nuevas aventuras, y ya estoy teniendo una.

Toque fondo al oírte, sentí el dolor profundo de quien agita su desesperación en un abismo de soledades, le siguieron unas punzadas en el pecho, síntoma de tus astillas que lentamente perforaban mi corazón.
Ya de rodillas y entregado, atisbe a mirarte por ultima vez, y entre dientes maldije el día que te conocí, astillera del orto.

sábado, 9 de abril de 2011

Ya Carnada queda

Siempre dijimos que es cama y nada mas. Que solo nos veriamos cuando quisieramos tirar una cañita al aire. Pero no se a quien le contaste, o en que trama yo quedé, y resulta que ahora esta en boga de todos. Lo nuestro se ha vuelto una relacion tanza. Con decirte que te encontré la pez pasada, a la vuelta de la espina, y me convencí de que no te tragaba, que nunca lo hice. Te agarré una branquia barbara.

Aquellos sabalos por la noche, en que nos encontramos, solo era para seguirte la corriente, pero ya corrió mucha agua bajo este puente. Pa ti quizas sea distinto. Yo, en cambio, ya di por terminado aquel tiempo dorado en que eramos parte de un señuelo compartido. Boya sabras lo que sigue. Ayer estuvimos en el cielo, hoy hemos caido anzuelo, por los pescados cometidos.